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sábado 27 de diciembre de 2008

LOS PROFANADORES DE TUMBAS


Los medios ingleses informan estos días que el Arsenal está a punto de cerrar el fichaje de Wellington, futbolista brasileño del Fluminense de... 15 años por el que, en su día, también se interesó el Real Madrid. Arsène Wenger deberá darse prisa en formalizar la contratación, ya que su compatriota, Michel Platini, tiene la firme intención de prohibir la contratación de menores en el seno de la UEFA.

En realidad, los traspasos de menores están prohibidos por la FIFA. Pero, en 2001, este organismo alcanzó un acuerdo con la Unión Europea para permitirlos en el viejo continente a partir de los 16 años, la edad mínima legalmente exigida para iniciar una actividad profesional.

Sin embargo, la defensa de la sacrosanta ‘libre circulación de trabajadores’ que defiende Bruselas ha encontrado un inesperado problema: Michel Platini. El romántico presidente de la UEFA, el mismo que desplazará las finales de la Copa de Europa a los sábados para que las familias pasen un estupendo fin de semana en una de las muchas y hermosas ciudades continentales, se opone. Ni siquiera el cargo le contiene en público. El presidente de la UEFA se ha alineado sin dudarlo junto a los enemigos de los llamados “profanadores de cunas”.

El argumento de Platini es "la defensa" de las canteras. “No se forman jugadores para venderlos, se les forma para que jueguen. No es posible que sigamos asimilando el deporte a las leyes de la competencia entre productos”, decía el ex futbolista en una entrevista el pasado verano.


Luces y sombras

Si la idea de Platini prosperase, cambiaría todo un modelo de funcionamiento, el que los clubes más potentes han desarrollado para tener controlado el vivero futbolístico mundial, y que seguramente el Arsenal de su compatriota Wenger ha sabido explotar mejor que nadie en los últimos años. Cesc Fábregas es el símbolo de su política de fichajes: llegó a Londres con 16 años, en 2003, y cinco después es la gran estrella del equipo y el capitán de los ‘gunners’. El Arsenal se lo ‘robó’ al Barça antes de que el joven futbolista llegara a tener contrato. Pero, curiosamente también en 2003, Lionel Messi debutaba con el primer equipo del Barcelona, club al que había llegado con tan sólo 13 años.

La pregunta es evidente: ¿Hubieran llegado Messi y Cesc a ser lo que son si ellos –mejor, sus padres o sus agentes– no hubieran tomado aquellas decisiones a edades poco más que infantiles?

Lo fácil es decir que no. Pero, si esto ocurre, seguro que Platini recuerda casos como el de Leandro Depetris, fichado por el Milan con ¡¡¡11 años!!! como el nuevo Maradona. Ha pasado nueve años a caballo entre su Argentina natal (fue compañero del ‘Pipita’ Higuaín en River) e Italia, antes de intentar recomenzar de cero en el Independiente de Avellaneda este verano.