
El Wigan Athletic, entrenado por el español Roberto Martínez, es un equipo que no deja indiferente a nadie. Su estilo atrevido y ofensivo le convierten en uno de los conjuntos con un juego más atractivo de la Premier League. Esta forma de jugar es maravillosa cuando funciona pero también deja secuelas cuando las cosas no funconan bien (el Tottenham le endosó un doloroso 9-1 en noviembre y el Manchester United un 5-0 el pasado 30 de diciembre). La mejor manera de levantarse tras abultadas derrotas es con una victoria contundente. Esto es lo que hicieron The Lattics en la FA Cup este sábado, ganando al Hull City por 4-1. Y, además, la alegría fue aun mayor porque uno de los goleadores fue James McCarthy, la perla más prometedora del club.
Podría parecer que se ha exagerado respecto al talento de este centrocampista nacido en Glasgow el 12 de noviembre de 1990 y que brilló intensamente en el Hamilton Academical escocés durante las tres últimas temporadas. Pero la realidad es que llegó al Wigan este verano (donde ha actuado en 3 partidos y va entrando poco a poco en el esquema) tras adjudicarse el título de joven jugador del año en Escocia.
McCarthy es comparado sin cesar con la estrella del Liverpool Steven Gerrard. Tras destacar en la Academia del Hamilton, debutó con el primer equipo en 2006 a los 15 años. Aquella campaña rompió varios récords de precocidad de la entidad y, precisamente, los Reds estuvieron a punto de hacerse con sus servicios después que el chico impresionara a sus técnicos en una prueba. Sin embargo, James prefirió continuar con su educación futbolística en South Lanarkshire, consolidándose con The Accies en su segunda campaña (27 partidos, 6 goles) y siendo pieza importante en el ascenso a la Scottish Premier League.
En la temporada 2008/09, McCarthy seguió mostrando su madurez, su fuerza y su calidad con el balón para convertirse en uno de los mejores jugadores en la liga. El volante ofensivo incluso jugó su partido número 100 para el Hamilton en marzo de 2009, un hecho que llevó a la prensa a ponerle el apodo de “el veterano de 18 años”. Esta efeméride le catapultó al estrellato, ya que ningún otro futbolista escocés había conseguido disputar tal número de encuentros antes de cumplir los 19.
Los especialistas le describen como un jugador de gran alcance, que domina bien el esférico con ambos los pies y que destaca por su humildad y trabajo. James McCarthy tiene un fuerte golpeo con la zurda y sabe jugar tanto en corto como en largo, dependiendo de las necesidades de cada momento.
Aunque el nivel de la liga escocesa es menor a la de los principales campeonatos europeos, McCarthy ha mostrado pocas señales de sus posibles deficiencias. No es rápido pero es potente (1,80 metros de altura) y tiene facilidad para superar a sus marcadores en carrera. En su último curso con el Hamilton aportó de nuevo 6 tantos, aunque esta vez necesitó 33 participaciones.
El único hecho polémico que ha rodeado la carrera de esta telentoso medio es su decisión de jugar con la selección de la República de Irlanda, de donde su familia es originaria. El joven demostró su carácter tomando esta decisión y, además, dejó claro que fue la Federación escocesa la que le dejó escapar. “La verdad es que si Escocia me hubiera pedido primero que jugara con ellos habría dicho que sí. No obstante, no me arrepiento de mi decisión”, dijo James tras ser preguntado por este tema.
El mediocampista, capaz de jugar en cualquiera de los flancos o por detrás del delantero, es actualmente internacional sub-21 tras representar a su país en categoría sub-17 (debutó en enero de 2007), 18 y 19.
Otro detalle que demuestra su profesionalismo es que James McCarthy nunca ha provado una gota de alcohol. El chico solo bebe refrescos y asegura que piensa mantenerse abstemio el resto de su vida. Ni en las celebraciones con el Hamilton bebió cerveza.
Fuente: Fútbol Exclusivo
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